La historia de Sebastián es un ejemplo de cómo una adicción puede afectar a la familia, al trabajo y a la relación con uno mismo. En su testimonio para el pódcast Adicciones al Descubierto, cuenta cómo llegó a un punto en el que necesitaba ayuda y qué cambios experimentó después de iniciar su tratamiento en Zeus Centro Terapéutico.
Tras pasar por el centro, Sebastián explica cómo ha aprendido a gestionar sus emociones, disfrutar de su familia y recuperar hábitos que había dejado de lado durante su etapa de consumo.
Cuando la adicción empieza a afectar a toda la familia
Sebastián recuerda que llegó un momento en el que su cuerpo estaba agotado y su familia ya no podía soportar la situación. Pasaba gran parte del tiempo encerrado en una habitación consumiendo, sin descansar bien y cada vez más alejado de su vida cotidiana.
La decisión de pedir ayuda llegó después de hablar con su hermana y su pareja. Según relata, fue él mismo quien terminó pidiendo que contactaran con alguien porque sentía que ya no podía salir de aquella situación por sus propios medios.
Después de un primer intento de contactar con otro centro que no salió adelante, su familia llamó a Zeus Centro Terapéutico. Sebastián explica que en aproximadamente una semana pudo ingresar para comenzar el tratamiento.
El daño que el consumo puede causar a las personas cercanas
Durante la entrevista, Sebastián reconoce que una de las partes más difíciles de su recuperación ha sido tomar conciencia del daño que había causado a las personas que quería.
Recuerda especialmente los momentos que no pudo disfrutar con su hijo y las visitas a su madre durante su enfermedad. También habla del trato que había tenido con su pareja y su hermana, situaciones que no llegó a comprender del todo hasta que empezó a trabajar sobre ellas en terapia.
La adicción no solo condicionaba su propia vida, sino también la de su entorno familiar. Sin embargo, durante aquella etapa le costaba reconocer las consecuencias de sus actos y el sufrimiento que podían provocar en los demás.
Las terapias de grupo le ayudaron a reconocer sus errores
Uno de los aspectos que Sebastián destaca de su estancia en Zeus es el papel de las terapias grupales. Escuchar las experiencias de otros compañeros le permitió identificar comportamientos propios que antes no reconocía.
Según explica, al escuchar determinadas situaciones, empezaba a darse cuenta de que él también había actuado de forma parecida con su pareja, su hijo o sus familiares.
Ese proceso no siempre fue fácil. Reconocer el daño causado puede resultar doloroso, pero también permite empezar a trabajar para cambiar esos comportamientos y aprender otras formas de relacionarse con las personas cercanas.
Sebastián señala que, aunque al principio le costó comprender el tratamiento, decidió aprovechar el tiempo que permaneció en el centro y aprender poco a poco de cada experiencia.
Aprender a centrarse en el tratamiento y no en la fecha de salida
Al recordar sus primeros días, Sebastián cuenta que llegó con la idea de permanecer en el centro durante dos meses. Tenía la fecha de salida muy presente, algo que, según explica, dificultaba que se centrara plenamente en el proceso terapéutico.
Con el tiempo comprendió la importancia de dejar de pensar únicamente en cuándo terminaría el tratamiento y empezar a aprovechar cada día. Su objetivo pasó a ser aprender las herramientas que necesitaba para afrontar su recuperación.
Esta experiencia refleja una de las dificultades que pueden aparecer durante un proceso terapéutico: aceptar que la recuperación requiere tiempo y que no consiste simplemente en dejar de consumir durante un periodo determinado.
Recuperar la vida laboral y la capacidad de disfrutar del día a día
La adicción también había tenido consecuencias en el trabajo de Sebastián. Explica que le costaba acudir en buenas condiciones, sufría malestar físico y tenía dificultades para prestar atención cuando hablaba con otras personas.
Después del tratamiento, afirma que ha notado un cambio importante en su forma de trabajar y relacionarse con los clientes. Ahora disfruta atendiendo a la gente y recuperando una parte de su personalidad que sentía que había perdido.
Su rutina actual también es diferente. Cuenta que comienza el día meditando, acude al gimnasio, prepara su propia comida y dedica tiempo a pasear a sus perros.
Las actividades cotidianas han vuelto a tener valor para él, desde trabajar y cuidar de sí mismo hasta compartir momentos con su pareja y su hijo.
La meditación y la gestión emocional durante la recuperación
Otro de los recursos que Sebastián destaca es la meditación. Según su experiencia, practicarla por la mañana y por la noche le ha ayudado a sentirse más tranquilo y a afrontar los problemas diarios de otra manera.
Durante la entrevista explica que antes determinadas situaciones podían afectarle profundamente. Ahora intenta escuchar, analizar lo que sucede y buscar soluciones sin dejar que cada dificultad altere su estado emocional.
También habla de la importancia de contar con otras personas cuando aparecen las ganas de consumir. Al principio necesitaba recurrir a sus compañeros con mayor frecuencia, pero afirma que, con el tiempo, aprendió a gestionar esos momentos de otra manera.
La recuperación no significa que desaparezcan automáticamente todos los pensamientos relacionados con el consumo. En su testimonio, Sebastián reconoce que determinados estímulos pueden despertar recuerdos o deseos, por lo que considera importante seguir utilizando las herramientas aprendidas durante el tratamiento.
¿Qué le diría Sebastián a alguien que sigue consumiendo?
Al final de la entrevista, Sebastián se dirige a las personas que continúan consumiendo y creen que podrán dejarlo cuando quieran. Su mensaje es claro: no conviene minimizar el problema ni confiar en que la situación se resolverá por sí sola.
Desde su experiencia, considera que engañarse pensando que se tiene el consumo bajo control puede retrasar la decisión de pedir ayuda. Por eso anima a reconocer lo que está sucediendo y a valorar la posibilidad de iniciar un tratamiento.
Su testimonio también puede resultar útil para los familiares que ven cómo una persona cercana cambia a causa del consumo. Pedir orientación profesional puede ser un primer paso para comprender la situación y explorar las opciones de atención disponibles.
La importancia de encontrar referentes durante la recuperación
Sebastián recuerda que hubo una persona que influyó especialmente en su manera de ver la recuperación: un terapeuta que también había superado una adicción.
Le llamó la atención su tranquilidad, su seguridad y la forma en la que hablaba de su familia y de su vida cotidiana. Al observarlo, empezó a imaginar que él también podría llegar a vivir de una manera diferente.
Ese encuentro le permitió comprender que recuperarse era una posibilidad real, incluso cuando en su propia situación le parecía algo difícil de alcanzar.
Ahora, al compartir su experiencia en el pódcast Adicciones al Descubierto, Sebastián tiene la oportunidad de transmitir ese mensaje a otras personas que atraviesan circunstancias parecidas.
El testimonio de Sebastián sobre su recuperación en Zeus Centro Terapéutico
La experiencia de Sebastián muestra distintas dimensiones de una adicción: el deterioro físico, las dificultades laborales, los conflictos familiares y la pérdida de interés por actividades que antes formaban parte de su vida.
También permite conocer los aspectos del tratamiento que él considera más importantes, como las terapias grupales, la meditación, el aprendizaje emocional y el desarrollo de nuevos hábitos.
Su historia no significa que todos los procesos de recuperación sean iguales ni que estén libres de dificultades. Cada persona necesita una valoración individual y un abordaje profesional adaptado a sus circunstancias.
Sin embargo, el testimonio de Sebastián transmite una idea fundamental: pedir ayuda puede ser el comienzo de un cambio importante. Reconocer el problema, participar activamente en el tratamiento y aprender a afrontar las dificultades son pasos que pueden ayudar a construir una vida diferente.